UNA NUEVA ÓPERA-JAZZ  EN DOS ACTOS

RAMÓN FARRÁN   I  MÚSICA

SANTIAGO MIRALLES  I  LIBRETO

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NOV

NOVEDADES 2021-22

Atención: Por causas ajenas a nuestra voluntad relacionadas con Covid-19, solamente se estrenaron algunos fragmentos de la obra en septiembre de 2020 (“highlights” de la ópera), con un nuevo reparto, desafiando a los elementos en plena pandemia (eso sí, tomando precauciones extremas). ¡Seguiremos informando!

El amigo de Picasso es un encargo muy especial hecho a Ramón Farrán por Pedro Arias, hijo del barbero de Picasso, y su familia. Es una ópera-jazz, un musical que abarca desde la música clásica, pasando por el movimiento contemporáneo y llegando al jazz, para tres actores-cantantes (una voz mezzo-soprano interpretando a su esposa, Jacqueline, y dos tenores, Eugenio y Pablo), así como un pequeño cuerpo de baile español clásico-contemporáneo. Habrá imágenes inéditas dibujadas por la mano del pintor proyectadas en un ciclorama, además de una serie de pasajes, recuerdos y viajes ilustrados musicalmente desde la dualidad del personaje principal, que serán interpretados por el prestigioso grupo de cámara de la Orquesta Nacional de Jazz de España, ONJAZZ.

 

El grupo de cámara de la Orquesta Nacional de Jazz de España, OnJazz Symphonic Chamber Orchestra, estará encargado de interpretar la música de esta ópera. Dada la diversidad y el eclecticismo musical de la misma, es la opción idónea para darle el carácter musical necesario en cada pasaje. La OnJazz Symphonic Chamber Orchestra, bien conocedora del lenguaje musical jazz, así como del clásico-contemporáneo, dará vida a esta ópera con las formas e ideas concebidas por el compositor y realizador de la orquestación musical.

 

En esta ópera la música interviene, en algunos momentos, como un personaje más, pues combina situaciones personales - tales como recuerdos de la infancia, sueños o viajes importante - transportadas musicalmente al recuerdo puntual de un momento concreto de sus vidas. A veces esto ocurre sólo con música; otras, lo representan el cuerpo de baile o los actores-cantantes, ya bien como solistas o cantando a dúo o trío.

La escenografía es minimalista: un diorama/ciclorama que ocupará toda la parte trasera del escenario, una guitarra y una silla. En el diorama se verán toda clase de proyecciones y acciones teatrales, mediante instalaciones de vídeo y similares. La iluminación será parte esencial de la puesta en escena del espectáculo, ya que creará toda la ambientación de la escenografía en cada uno de los cuadros.

 

La duración aproximada de esta ópera será de dos horas y media, con una pausa de veinticinco minutos.

La acción se desarrolla en el taller del pintor en la Costa Azul mediterránea durante los últimos días de su vida, e intervienen Pablo Picasso, su mujer Jacqueline, y su barbero español Eugenio Arias.

 

Mientras Jacqueline se muestra preocupada por el estado de salud de su marido, procurando entretenerlo e intentando que no se canse trabajando, Eugenio Arias y Pablo Picasso hablan de los temas que les son comunes: su pasado durante la guerra civil española, el partido comunista y la situación de España, su condición de exiliados, el arte, la genialidad del pintor, los amigos, los republicanos españoles que aún acudían a pedir ayuda al artista y los toros, una de las grandes pasiones que ambos compartían.

La obra es un homenaje a la intensa relación de amistad que mantuvieron Picasso y Arias, quien consideraba al artista su segundo padre; durante veintiséis años, con sus conversaciones, recuerdos, chistes y aficiones comunes, Arias contribuyó en gran medida a que Picasso se sintiera más vinculado a España.

El Picasso exuberante y repleto de creatividad encuentra en Arias un contrapunto de socarronería y serenidad que le invita a recordad su peripecia vital: su infancia en Málaga, su paso por Galicia, Barcelona y Paría; su actitud ante la guerra o las conflictiva relaciones que tuvo con sus hijos, amantes y esposas, todo ello siempre enmarcado por la música, que viaja con los recuerdos del pintor. Arias le afeita, Picasso pinta, y Jacqueline se desvive por atenderles y manifiesta el amor que siente por el artista. Sobre toda la obra se cierne la amenaza de la muerte próxima de Picasso.

EL AMIGO DE PICASSO

EL AMIGO DE PICASSO

La ópera El amigo de Picasso requiere las tres voces de los personajes principales, un reducido cuerpo de baile y una orquesta de cámara con la siguiente instrumentación: tres pianistas, un saxo soprano que dobla con saxo barítono y flauta, un violín, un contrabajo que dobla con bajo eléctrico, un percusionista que dobla con batería y varios instrumentos de percusión de diversa tímbrica, y el director de orquesta.

 

Su creador, Ramón Farrán, nos presenta una obra alegre y ligera, divertida en ocasiones y dramática en otras, al tratarse de los últimos días de Pablo Picasso. La ópera contiene una orquestación reducida muy particular y original, con una combinación instrumental poco habitual en el género. Otro elemento novedoso son los tres actores-cantantes, que cuentan con voces naturales, educadas pero sin impostar; con tesituras medias, sin forzar la voz. Su autor, Ramón Farrán, así ha concebido esta historia desde el primer momento en que se la encargó D. Pedro Arias, hijo de Eugenio, con quien trabó amistad gracias al jazz, casi como un eco actual de la historia que contamos en esta ópera.

Para ver fragmentos de las partituras de El amigo de Picasso, hacer "click" AQUÍ

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Ramón Farrán

Música

El batería, compositor, arreglista, productor y director de orquesta Ramón Farrán es un músico con más de sesenta años de experiencia, y uno de los fundadores del movimiento del jazz en España

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Cómo empezó todo

"Al terminar una de mis actuaciones en el espectacular teatro medieval al aire libre de Buitrago del Lozoya un día de verano, Pedro Arias vino a saludarme para decirme que era un seguidor de nuestros conciertos y que quería hablar conmigo. Me lo presentó el alcalde, Ángel Martínez, quien me había hablado mucho y muy bien de Pedro. Recuerdo que entró en mi camerino y, antes de decirme nada, me dio un abrazo. Hablamos un buen rato y me dijo que quería hacerme un encargo musical, que acepté con mucho gusto, pero explicándole que, por otros compromisos de trabajo, no podía comprometerme en firme en aquel momento. Pedro nos acompañó durante la cena que nos ofreció el alcalde en un estupendo restaurante con un cocinero excelente, y durante toda la noche me estuvo hablando de su padre, Eugenio, contándome historias y anécdotas increíbles e insistiendo en que yo tenía que componer una obra musical sobre la amistad entre Pablo Picasso y Eugenio Arias, que fue su barbero y buen amigo durante años, exiliados ambos en el sur de Francia.